Sea cual sea la finalidad (antiséptica o preparatoria), ni se aconseja ni se descarta la utilización sistemática de estos métodos. Si se aplican, se recomienda hacerlo suavemente, utilizando agua tibia y evitando los chorros enérgicos.
Es preferible no añadir al agua productos desinfectantes, ya que pueden irritar el interior del colon.
Atención: los productos antisépticos, demasiado concentrados, debilitan la película superficial protectora del recto y modifican su ecología, y pueden provocar estreñimientos y dañar la mucosa.
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