
 HOMOSEXUALIDAD Y TRANSGENERIDAD (Parte 1)
La homosexualidad y la transgeneridad son dos conceptos separados. Homosexualidad usualmente se refiere a la atracción caracterizada por la atracción estética, amor romántico o deseo sexual exclusivo por otra persona del mismo género, mientras que transgeneridad es un asunto de identidad de género, o sea que una persona se identifica con un género diferente al que le fue socialmente asignado, o con ninguno de ellos.
La comunidad G(ay) L(esbica) B(isexual) T(ransgénero) I(ntersexual) 
Magnus Hirschfeld fue uno de las más influyentes (pero no la única) persona que categorizó a las personas que violaban la heternormativa, como un tercer sexo , este es gay, lesbiana, transgénero y (para algunos se extiende a) las personas intersex . Mientras esta noción ha desaparecido de los discursos científicos durante la Segunda Guerra Mundial, la noción de un tercer género sobrevivió hasta la década de 1970, y la noción de Queer una vez más incluye a este exacto grupo de personas.
La subcultura GLB ha sido a menudo el único lugar en donde las personas de género variante fueron aceptadas socialmente en el rol de género al que ellas sentían pertenecer, especialmente durante el tiempo en que el cambio legal o médico era prácticamente imposible.
Esta aceptación no ha sido omnipresente. Como en el mundo más aplio, la comunidad gay en los países occidentales, generalmente no distinguían entre sexo e identidad de género, hasta 1970. En cambio, se entendía a sí misma como un grupo de personas que amaban a personas del mismo sexo, y la variación de género ha sido vista, como una expresión de este deseo, y no como un rasgo que puede ser diferente e independiente de la orientación sexual. Por tanto, las personas de género variante eran aceptadas más como homosexuales con una variación de género, que como una personas con derecho a tener un género variable.
También durante las décadas de 1970 y 1980, ha habido un considerable retroceso de la aceptación de la comunidad gay - lésbica hacia las personas transgénero, que ha culminado con la publicación de "El Imperio Transexual", de Janice Raymond, un libro que llamaba a las mujeres trans androphílicas "herramientas del patriarcado para sostener los estereotipos de la mujer" y a las lesbianas trans eran "herramientas del patriarcado, quinta columnistas infiltrando los espacios y violando el cuerpo de las mujeres". El libro declaraba a los hombres trans como "engañosas lesbianas, con miedo a la etiqueta homosexual".
Este retroceso llevó a las personas transgénero a ser excluidas de las comunidades lesbianas. Entre la comunidad gay, las mujeres trans fueron marginalizadas y a menudo apenas aceptadas por proveer entretenimiento, mientras la existencia de hombres trans fue simplemente ignorada. Recién en la decada de 1990 se volvió a dar un cambio, con la llegada de la etiqueta "queer", englobando una vez más a todas las personas GLBT.
El problema semántico
Definir una relación o acto sexual entre dos machos físicamente inambiguos con una identidad de género masculina (o dos hembras) como homosexual, es simple, como lo es definir una relación o acto sexual entre un macho físicamente inambiguo con una identidad de género masculina y una hembra físicamente inambigua con una identidad de género femenina como heterosexual. El problema de aplicar los términos homo y hetero sexual a la gente transgénero como a las personas intersex, es decidir exactamente que califica como lo mismo (homo) y que como diferente (hetero).
Historia
El término homosexual, fue acuñado en 1869, en el tiempo en que sexo y género no eran aún conceptos diferentes. También, se creía que las personas Intersex tenían un sexo "real" e inambiguo y que podía decidirse si "realmente" era macho o hembra en términos médicos. (En ese tiempo las gónadas eran un factor determinante). En un marco como este, mismo y diferente eran fáciles de decidir. Las personas transgénero no eran incluidas del todo en el término, ellos eran de hecho desestimados como un grupo distinto. Las partes sociológica y biológica de esta definición no eran vistas como potencialmente diferentes.
En el principio del siglo 20, Magnus Hirschfeld empezó a darse cuenta de que las personas transgénero (para quienes él acuñó el término Transvestiten)eran un grupo distinto, y también comprendió que la identidad de género es independiente de la orientación sexual, especialmente, que no todas las personas de género variante eran "homosexuales". Sin embargo, no fue sino has el libro de Harry Benjamín "El Fenómeno Transexual" de 1966 y la segunda era del feminismo que los conceptos de "sexo" y "género" se vieron distintivamente separados, cien añ os después de la aparición de la palabra "homosexual".
Durante este tiempo, y hasta nuestros días, no existe consenso acerca de si homo o heterosexual, se refiere a los actos sexuales o también a la identidad de las personas que los producen. La profesión médica utiliza los términos homo y heteroxuales para referirse a los actos físicos, mientras desde el feminismo, el movimiento gay, y después desde los estudios de género y el movimiento transgénero son abordados desde una perspectiva más sociológica, apreciando a la identidad como un factor determinante, o al menos uno importante
Debido a esto, "homo" y "heterosexual" pueden ser usadas en referencia a ambas, características sexuales o identidad de género, las cuales son indiferentemente las mismas (homo) o discordante (hetero).

En años reciente gay y lesbiana son preferidas para describir la identidad de personas que prefieren compañeros del mismo sexo, mientras homo y heterosexual han sido usadas para describir el simple papel biológico o sexual, debido a que tampoco existe consenso acerca de si el "sexo" en homo y heterosexual, se refiere a "tener relaciones sexuales o ejecutar un acto sexual con alguien que es de alguna manera diferente", o "tener una relación con una persona del mismo o diferente sexo " o ambos, y la posterior definición es también a menudo interpretada como refiriéndose no al sexo sino al género (identidad y/o rol de género).
Uso actual corriente
En general, la gente entiende su orientación sexual o sus actos sexuales relativos a la identidad de género (algunas veces relativas también al rol de género) pero no relacionadas a características sexuales. Por ejemplo, la presunción mantenida en muchas culturas en las que solo el compañero pasivo receptor en la relación macho - macho, se comporta de una manera no masculina, mientras el compañero activo retiene su masculinidad y por lo tanto no es considerado homosexual o gay, mientras su compañero sí.
En contraste, el antiguo lenguaje médico científico tiene los términos (y también algunas veces términos más informales como gay y lesbiana ) usados en referencia las características sexuales del cliente (ver abajo), no a su identidad sexual. Esto se ha vuelto menos común recientemente. Las personas transgénero no solo usualmente se siente incomprendida por los médicos por esta práctica, sino también los lleva a muy confusas descripciones, donde por ejemplo una relación entre dos personas es caracterizada como heterosexual solamente porque un compañero es un hombre trans; sin embargo ambos tienen una identidad de género masculina y viven en roles masculinos.
El asunto es mucho más confuso cuando las relaciones pre-transiciones son tomadas en cuenta. Muchas mujeres trans lesbianas, por ejemplo tendrán relaciones exclusivamente con mujeres de antemano - muchas, de hecho, se casan. ¿Eran esas relaciones hetero u homosexuales?;
Grupos que niegan la validez del término transgénero insisten en que las personas mantienen su sexo originalmente asignado, y utiliza los términos "homosexual", "heterosexual", "hetero" y "gay" en referencia a ese sexo.
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