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Los hombres del triángulo rosa.
La persecución de los homosexuales
en la Alemania Nazi (Parte 1)


Compilación realizada por Simón Cazal

Antes del Tercer Reich, Berlín era considerada una ciudad liberal, con muchos locales cabarets y clubes nocturnos gays. Había bastantes bares donde turistas heterosexuales y homosexuales disfrutaban de actuaciones de transformistas. A comienzo de siglo se había formado incluso un movimiento reivindicativo de los derechos homosexuales bajo Magnus Hirschfeld
Sin embargo, los avances de la comunidad gay fueron eliminados rápidamente con la llegada al poder del partido nazi.

La ideología nazi consideraba a la homosexualidad como incompatible con el nacionalsocialismo porque los gays no se reproducían y no perpetuaban la raza aria.

La noche de los
cuchillos largos


Ernst Röhm, jefe de las Sexxines de Asalto (primera milicia del partido nazi), era homosexual, cosa que llevaba con discreción, al igual que otros líderes de las SA como Edmund Heines.

Hitler inicialmente protegió a Röhm de otros elementos del partido Nazi que consideraban su homosexualidad como una violación de la fuerte política del partido contra los homosexuales. Sin embargo, cambió de curso más tarde, cuando creyó ver en Röhm una amenaza a su poder. Durante la noche del 30 de junio de 19 34, La Noche de los Cuchillos Largos, Hitler realizó una purga de sus enemigos (reales o percibidos), en la que Röhm fue asesinado y su homosexualidad fue usada para justificarlo y apaciguar los ánimos de las SA, aunque su asesinato junto al de otros 149 elementos de las SA fuese meramente político.

Luego de esa purga, se instituyó una división de la GESTAPO dedicada exclusivamente a realizar listas de homosexuales (otro de los métodos nazis más tarde aplicados en nuestro país por Alfredo Stroessner y su policía). En 1936 Heinrich Himmler, jefe de las SS creó el "Reichszentrale zur Bekämpfung der Homosexualität und Abtreibung" (Central del Imperio para la lucha contra la homosexualidad y el aborto ).

Inicialmente Himmler había apoyado a Röhm, argumentando que las acusaciones de homosexualidad en su contra habían sido fabricadas por judíos y comunistas. Pero tras la purga, Hitler elevó el estatus de Himmler y este pasó a ser muy activo en la supresión de la homosexualidad: "Si admito que hay de uno a dos millones de homosexuales eso significa que un 7 u 8% de los hombres son homosexuales. Y si la situación no cambia, significa que nuestro pueblo será infectado por esta enfermedad contagiosa. 

A largo plazo, ningún pueblo podría resistir a tal perturbación de su vida y su equilibrio sexual... Un pueblo de raza noble que tiene muy pocos niños posee un billete para el más allá: no tendrá ninguna importancia dentro de cincuenta o cien años, y dentro de doscientos o quinientos años estará muerto. La homosexualidad hace encallar todo rendimiento, destruye todo sistema basado en el rendimiento. Y a esto se añade el hecho de que un homosexual es un hombre radicalmente enfermo en el plano psíquico. Es débil y se muestra flojo en todos los casos decisivos...
Nosotros debemos comprender que si este vicio continúa expandiéndose en Alemania sin que lo combatamos, será el final de Alemania, el fin del mundo germánico. Hay que abatir esta peste mediante la muerte" (..)

Los campos de concentración
y el triángulo rosa.


Amarillo para los judíos, verde para los malhechores comunes, negro para los católicos y antisociales, rosa para los homosexuales. Los nazis clasificaban a sus víctimas de exterminio con coloridos distintivos triangulares que reflejaban los «delitos cometidos». En el caso de los homosexuales, estos delitos se llevaban cosidos en el lado izquierdo de la camisa y en la pierna derecha del pantalón.

A pesar del duro discurso contra la homosexualidad, inicialmente, los homosexuales alemanes no eran tratados de igual forma que los judíos. Los nazis los consideraban parte de la raza superior e intentaban forzarlos a adaptarse sexual y socialmente. Los gays que no se adaptaron, fueron enviados a campos de concentración para su exterminio a través de trabajos forzados. La organización de esta deportación no fue sistemática y, al contrario que los judíos y los gitanos, la mayoría de los homosexuales no eran exterminados a su llegada al campo.
La persecución se llevó a cabo principalmente aplicando de forma restrictiva las leyes homofóbicas existentes. Sólo en Alemania fueron arrestadas unas 100.000 personas de las que al menos la mitad fue sentenciada a penas de prisión, siendo desconocido el número de personas enviadas a hospitales psiquiátricos. Cientos de homosexuales fueron castrados por orden judicial.

Las estimaciones de homosexuales muertos en campos de concentración varían desde los 15.00 hasta los 60.000. Las dos principales razones para esta discapacidad son que los investigadores contaran o no a los judíos homosexuales y que las razones de la internación en un campo de exterminación no están documentadas en muchas áreas.

Los homosexuales masculinos sufrieron un trato especialmente cruel en los campos de concentración. Se puede atribuir a la pobre opinión que tenían sobre ellos los guardias de las SS, además de las actitudes homófobas ya presentes en la sociedad alemana se reflejaba en los campos. Muchos murieron de palizas, algunas propinadas por los propios prisioneros. Además, médicos nazis utilizaban a menudo a los homosexuales para experimentos científicos intentando localizar el "gen gay" para curar a los futuros "niños arios" que resultaran homosexuales, lo que evidencia por supuesto el enorme racismo de la ideología nazi.

El triángulo rosa que distinguía a los gays, significaba por el estatus en que estaba, debajo de los criminales "comunes", que ellos debían ser sometidos a una disciplina destinada sólo a los condenados más bajos de la sociedad.

«Los homosexuales eran agrupados en comandos de liquidación y colocados bajo un triple campo de disciplina. Esto significaba menos comida, más trabajo y supervisión estricta. Si un prisionero con un triángulo rosado se ponía enfermo, esto acrecentaba su perdición. La admisión a la clínica estaba prohibida»
(Seel).
Como en cualquier prisión contemporánea, la presencia de los triángulos rosa en la población cautiva provocaba la misma reacción: los gays eran brutalmente asaltados y abusados sexualmente tanto por los guardias como por los demás prisioneros.

Continúa...

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