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Los hombres y el feminismo

Michael Kaufman**

* Versión revisada del artículo Men, Feminism, and Mens's Contradictory Experiences of Power, publicado en Harry Brod y Michael Kaufman, editores, Theorizing Masculinities, Thousand Oaks, Sage Publications, 1994, pp. 142-165. (La primera versión en castellano fue publicada en Luz G. Arango, Magdalena León, Mara Viveros (comp.), Género e identidad. Ensayos sobre lo femenino y lo masculino, Bogotá, Tercer Mundo, 1995, pp. 123-146). Los mayores cambios están en la parte II: Los hombres y el feminismo. El autor puede ser contactado a través de su casilla electrónica: mkmk@yorku.ca
** Michael Kaufman es uno de los fundadores de la White Ribbon Campaign, el esfuerzo más grande realizado en el mundo de hombres que trabajan para terminar con la violencia contra las mujeres. Antes, se desempeñó como profesor de la Universidad de York en Toronto, Canadá. Actualmente, dedica todo su tiempo a trabajar como escritor, conferencista y líder de talleres grupales. Sus libros incluyen: Beyond Patriarchy: Essays by Men on Pleasure, Power and Change. Oxford University Press, 1987; Cracking the Armour: Power,Pain and the Lives of Men Viking Canada, 1993; Theorizing Masculinities.Co-editado con Harry Brod, Sage Publications, 1994; Community Power and Grass-Roots Democracy. Co-editado con Haroldo Dilla, London Zed Books, 1997.

En un mundo dominado por los hombres, el de éstos es, por definición, un mundo de poder. Ese poder es una parte estructurada de nuestras economías y sistemas de organización política y social; hace parte del núcleo de la religión, la familia, las expresiones lúdicas y la vida intelectual. Individualmente mucho de lo que nosotros asociamos con la masculinidad gira sobre la capacidad del hombre para ejercer poder y control. Sin embargo, la vida de los hombres habla de una realidad diferente. Aunque ellos tienen el poder y cosechan los privilegios que nuestro sexo otorga, este poder está viciado.

Existe en la vida de los hombres una extraña combinación de poder y privilegios, dolor y carencia de poder. Por el hecho de ser hombres, gozan de poder social y de muchos privilegios, pero la manera como hemos armado ese mundo de poder causa dolor, aislamiento y alienación tanto a las mujeres como a los hombres. Esto no significa equiparar el dolor de los hombres con las formas sistemáticas de opresión sobre las mujeres, solamente quiere decir que el poder de los hombres en el mundo –cuando estamos descansando en la casa o caminando por las calles, dedicados al trabajo o marchando a través de la historia– tiene su costo para nosotros. Esta combinación de poder y dolor es la historia secreta de la vida de los hombres, la experiencia contradictoria del poder entre ellos.

La idea de estas experiencias contradictorias no simplemente sugiere que en la vida de los hombres se encuentran el dolor y el poder. Tal afirmación ocultaría el carácter central de su poder y las causas del dolor dentro de ese poder. La clave, en realidad, es la relación entre los dos. Como sabemos, el poder social de los hombres es la fuente de su poder y privilegios individuales, pero como veremos, también es la fuente de su experiencia individual de dolor y alienación. Este dolor puede convertirse en un impulso para la reproducción individual –la aceptación, afirmación, celebración y propagación– del poder individual y colectivo de los hombres, pero además puede servir de impulso para el cambio.

La existencia del dolor de los hombres no puede servir de excusa para actos de violencia u opresión a manos de éstos. Después de todo, el marco global para este análisis es el punto básico del feminismo –y aquí afirmo lo obvio–: que casi todos los seres humanos viven actualmente dentro de sistemas de poder patriarcal que privilegian a los hombres y estigmatizan, penalizan y oprimen a las mujeres

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. Más bien, el reconocimiento de tal dolor es un medio para poder entender mejor a los hombres y el carácter complejo de las formas dominantes de la masculinidad.

La toma de conciencia de las expresiones contradictorias del poder entre los hombres nos permite entender mejor las interacciones entre clase, orientación sexual, etnicidad, edad y otros factores en la vida de los hombres;

por esto hablo de experiencias contradictorias de poder en forma plural. Nos permite entender mejor el proceso de adquisición del género para los hombres.

Nos permite captar mejor lo que podríamos clasificar como el trabajo genérico de una sociedad.
La comprensión de las experiencias contradictorias del poder entre los hombres nos permite, cuando sea posible, acercarnos a ellos con compasión, aun cuando seamos críticos severos de acciones y creencias particulares y desafiemos las formas dominantes de la masculinidad. Tal comprensión puede ser vehículo para entender cómo algunos buenos seres humanos pueden hacer cosas horribles y cómo algunos tiernos niños pueden convertirse en horribles adultos.

Nos puede ayudar a entender la forma de llegar a la mayoría de los hombres con un mensaje de cambio. Es, en pocas palabras, la base para que los hombres acepten el feminismo.

Este artículo desarrolla el concepto de las experiencias contradictorias del poder entre los hombres dentro de un análisis del poder de género, del proceso social_psicológico de desarrollo del género y de la relación entre poder, alienación y opresión. Aborda el surgimiento de una posición profeminista entre los hombres, buscando explicar el fenómeno dentro de un análisis de experiencias contradictorias del poder entre ellos. Concluye con algunas ideas sobre las implicaciones de este análisis para el desarrollo de prácticas contrahegemónicas por parte de hombres profeministas, que puedan tener un atractivo masivo y un amplio impacto social.


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