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The White Ribbon Campaign

Al igual que otros grupos de hombres trabajando en temas relacionados a la violencia hacia las mujeres, la Campaña del Lazo Blanco ha sido clara acerca de que los hombres no deberían rehuir de tomar los temas pro-feministas como suyos. La mayoría de los hombres no son físicamente violentos hacia las mujeres, pero la mayoría ha guardado silencio acerca de esta violencia. La campaña reconoce que la mayoría de los hombres tiene la responsabilidad de hablar a,  y desafiar a, otros hombres. Ella no dice que somos todos responsables de los incidentes de violencia, sino que todos somos responsables de detenerla.

La Campaña ha tomado también algunos pasos para ir más allá de reaccionar ante la violencia y hablar acerca de la cultura patriarcal que ha producido hombres violentos. Hemos hablado acerca de los cambios individuales y sociales, necesarios para criar niños sin violencia y para traer una generación de hombres que no recurran a ella. En otras palabras, tanto como apelamos a la compasión de los hombres, su rabia y su preocupación acerca de la experiencias de las mujeres que amamos, también apelamos a los mejores intereses de los hombres, alentándolos a que encuentren manera de llevar vidas más sanas y felices.

Cualquiera sea el enfoque de nuestro trabajo en desafíar el sexismo y el patriarcado, sea que se enfoque en la violencia, la salud, orientación sexual, racismo, cuidado infantil, lugares de trabajo seguros, o lo que sea, al mismo tiempo que nos involucramos en el activismo social, necesitamos aprender a escudriñar y desafiar nuestro propio comportamiento.

Debemos comprender que nuestra contribución al cambio social será limitada si continuamos interactuando con las mujeres en la base de la dominación, será limitada si no desafiamos activamente a la homofobia y al sexismo entre nuestros amigos, compañeros de trabajo y nosotros mismos.

El cambio será limitado si no empezamos a crear las inmediatas condiciones para la transformación de la vida social, especialmente luchando por la equidad en el trabajo doméstico y el cuidado infantil.

Pero esto no significa hundirse en culpabilidad o unirse a esos hombres dentro de la comunidad de hombres contra-sexistas a los que les gusta la sensación de un buen cilicio. Después de todo, un sentido difuso de la culpabilidad (en comparación con el remordimiento específico para las acciones particulares) puede ser una emoción profundamente conservadora, desmotivante, e impotente.

"Para muchos de nosotros activos en el trabajo pro-feminista, anti-patriarcal, anti-masculinista, existen momentos en que dejamos de ser fieles a nosotros mismos y nos preocupamos más en complacer a las mujeres o nos preocupamos acerca de qué pudieran pensar sobre nuestro trabajo algunos subgrupos particulares dentro del movimiento de las mujeres."

Nos sentimos a veces culpables por nuestros éxitos. En vez de tal culpabilidad, debemos decir que era hora de que los hombres hagan este trabajo, debemos celebrar el hecho que estamos haciendo una contribución al cambio y debemos saber que nuestros éxitos son, en última instancia, los éxitos del movimiento de las mujeres en alcanzar a hombres.

white ribbon campaign

Es más, los esfuerzos de ser “responsables ante el feminismo y el movimiento de las mujeres” ignoran  algunas veces el hecho de que no hay UN feminismo y que hay diferencias y discusiones muy marcados dentro del movimiento de las mujeres:

No hay manera de que podamos convenir con cada uno o adoptar las políticas que resolverán la aprobación de todas las feministas. (Basta con pensar solamente en algunos temas, tales como la pornografía, para darse cuenta de las muchas opiniones dentro del feminismo, es decir, de los muchos feminismos existentes)

En lugar de sentir culpa por nuestros éxitos en alcanzar a otros hombres o cuestionar nuestra capacidad de surgir con buenas ideas e iniciativas de contribuir con las mujeres a una política antipatriarcal, en términos de igualdad, los hombres necesitan afirmar que el trabajo de género es tanto trabajo de hombres como de mujeres.

Debemos apelar al tolerante interés propio de los hombres. Esto significa no solo apoyar los esfuerzos de las mujeres, sino explorar y descubrir formas en las que nuestros intereses verdaderamente coincidan.

A menos que los hombres se organicen para alcanzar a otros hombres, los hombres como grupo nunca dejarán de perpetuar y apoyar el orden patriarcal. ¿Por qué?

Porque para la mayoría de los hombres, la definición de su masculinidad por parte de otros hombres prevalece.

Parte del camino hacia el cambio es, para los hombres, actuar como ejemplos y modelos para otros hombres acerca de como podemos ser completamente hombres – esto es, simplemente criaturas biológicas que son machos – sin ser masculinista. Y en este proyecto, en esta celebración de la hombría, los hombres heterosexuales tienen mucho que aprender de los hombres gays y bisexuales.

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